El propósito de las palabras es comunicar nuestros pensamientos, ideas y propósitos, pero el hombre ha aprendido a romper con aquella máxima “De la abundancia del corazón habla la boca” y poder pronunciar discursos que contradicen lo que el corazón esconde, con el arte de la oratoria y la ayuda de modernos escribas con pluma mentirosa, de tal manera que al leerlo sólo falta el acento grave y el rostro solemne para convencer a las multitudes, que por medio de ese arte cual novela que hace llorar,  mientras los actores ríen en su interior y cual payaso que ríe, mientras en su interior llora.

¿Que hacer para descubrir las verdaderas intenciones, desenmascarar a esos corazones y poder así saber las verdaderas intenciones?, que con artimaña quieren esconder del oído de los simples, la horrenda realidad y que son convencidos para aplaudir a crímenes nefandos, abusos innombrables y el mas flagrante desmantelamiento de los derechos humanos, que fueron edificados lentamente por personas que preocupados por sus semejantes y hasta del medio ambiente van logrando, un escalón a la vez, en un concordato, retroceden siglos de luz hacia el obscurantismo, lugar en donde pueden solazarse en su desenfreno de amor de poder y toda clase de vicios, controlando la educación a su antojo, diciendo que es para cuidar la moral de un Pueblo que se a corrompido por esas mismas enseñanzas y el ejemplo que no se puede ocultar.

Cubierta de ovejas, fue la palabra que escucharon unos discípulos hace 2000 años, comparados como lobos rapaces, una apariencia de piedad, mientras sus semejantes desconocen las profundidad de sus corazones, como hablar contra los vicios siendo socios activos de los productores de ellos, tan acordes son que a su paso prometen cesar la guerra y la mortandad, pues son creyentes los que la producen pero solo por tres días para continuar con la bendición de lo alto en esa carrera criminal. Con un buen regalo todo se perdona.

En Alemania hasta hay una cerveza bendecida con foto, nombre y templo, para poder pecar sin remordimiento, no es calumnia mía, es fácil que la encuentre “Cerveza del Papa” como hablar de dejar vicios si en Italia ya se comprendió el mal del tabaco, pero hay un país vecino famoso por ser el mas pequeño de toda la tierra, en donde libremente puede fumar ya que sus residentes 800 por cierto en su mayoría de pipa, puro y cigarro, se deleitan sin importar el ejemplo, si así se le puede llamar.

El discurso previamente elaborado por parte y contra parte para concuerde armónicamente y todos contentos, vislumbrados por centellar del oropel y convencidos aquí nací aquí me muero, sin pensar en el destino final de esa vida y conducta y habiendo comprado la entrada por adelantado de una manera plenaria, pueden disfrutar de los dos mundos sin sentir molestia alguna en esa cauterizada conciencia que adormecida con el discurso, les permite vivir en completa libertad sin ver la sangre que como prueba irrefutable mancha sus manos, y no me refiero a la de Cristo, más bien a la de los semejantes, que como un río corre sin que nadie (solo la familia) llore por ellos.

“No se trata de buscar privilegios” pues ya los tiene, es más bien el legalizarlos para las generaciones venideras, sin saber que sus hijos pues si tienen, ellos echaran por tierra esos monumentos que por vergüenza les serán repugnantes pues esta forma de dirigir no se puede sostener y está destinada a caer estrepitosamente y de forma inevitable.

Abre tus oídos y escucha el discurso no solo la letra, sino los entre párrafos diseñados meticulosamente para que entretejidos en el mensaje se pierdan a la vista y así penetren subliminalmente a una región, que por no discernir forman un nido que produce aves de mal Agüero.

Este mensaje también requiere análisis y juicio, espero que al terminar de leerlo estés todavía al alcance de la razón.