"A partir de 1982 se desmantelan las dependencias que apoyan y fortalecen al campesinado, se eliminan: Conasupo, Pronase, Fertimex, Banco de crédito ejidal, entre otras; dejan vulnerable al sector campesino"

La vulnerabilidad que sufre nuestro país viene arrastrada desde la victoria obtenida del español sobre los pueblos indígenas. Cómo nuestra nación fue socavada por la civilización occidental, y cómo al mismo tiempo, las personalidades que lucharon y defendieron a la misma, fueron capaces de resistir la depredación a la que fue sujeta la naturaleza y la población de nuestro país en la Colonia. La cual luchó por la independencia.

¿LA VULNERABILIDAD EN LA INDEPENDENCIA Y REFORMA?

México, al arribar el siglo XIX, estaba bien poblado desde el centro-norte hacia el sur y sureste, pero lo que era la parte norte: Tejas, Nuevo México y la Alta California, se encontraba totalmente despoblado, con grandes yacimientos minerales y tierras vírgenes dignas de ser explotadas. El nuevo orden institucional, después de la independencia, se encontraba muy preocupado y ocupado en luchas intestinas (conservadores y liberales) por controlar el poder, establecer y consolidar un nuevo orden constitucional, mucho muy diferente al que había implantado la Corona española. Los dos grupos rivales no se percataron, o no creyeron que la frontera norte, podría ser una ventana débil para las invasiones extranjeras, sobre todo, del vecino país que recién había alcanzado su independencia (E.U.), o bien, de alguna otra potencia venida de Europa. Al interior de estos grupos, había personas con visión, que urgían al gobierno de que debía poblarse a través de la colonización estas áreas norteñas, aunque ya había habido intentos por parte de pobladores norteamericanos de hacerlo, de acuerdo a la política de expansión del gobierno estadounidense; nunca se consolidó la propuesta de aquellos grupos visionarios, dejando en la indefensión e inseguridad toda la zona norte de nuestra nación.
Esteban Austin logra la autorización de Agustín de Iturbide para colonizar esas tierras incultas. Se fomentaba así la política de expansión de aquel país practicada desde los presidentes: Jefferson, Adams, Madison, Monroe y Andrew Jackson. Su primer objetivo era el de anexarse Tejas, la cual lo logró en 1845, posteriormente vendría la anexión de las otras dos áreas a través de una negociación hábilmente pactada con Santa Anna. La burguesía mexicana estaba ocupada en combatir todo el reducto colonial; la iglesia, el ejército y los conservadores en contra de esa ideología; mientras esto sucedía, dejaron inerme el territorio norteño quedando vulnerable su situación. Durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo, se dictaron disposiciones legales con las leyes de 1865 y 1866 que repercutieron sobre las comunidades indígenas: “ordenaba el fraccionamiento y adjudicación en propiedad individual de los terrenos pertenecientes a los comuneros y vecinos” (Víctor Manzanilla S., 2004, p. 364). Querido lector espero hayas percibido la similitud de la “Reforma Energética” de nuestro actual presidente de la República.
Igualmente los decretos legales de Porfirio Díaz con las leyes emitidas en 1889 y 1890: “Se dispone, para mejor disfrute de los bienes comunales, se repartan en propiedad individual y plena, los ejidos y terrenos de común repartimiento. Así se incorporan al régimen de propiedad individual pleno e irrestricto”. Con estas iniciativas dejaban vulnerables a la población indígena y campesina, (Manzanilla S. 2004, p. 364). A los 25 años se repite la acción; y a los 124 años al cumplirse el centenario y medio de acciones legaloides en pro de los poderosos por nuestro gobierno actual, pero ahora en beneficio de las trasnacionales, dejando en la indefensión, inseguridad y pobreza, a la población del medio rural e indígena y deterioro del territorio nacional. A pesar de todas las argucias legales, se levantaban las voces fuertes. Como siempre las ha habido en México, de Francisco Severo Maldonado, Ponciano Arriaga, Tadeo Ortiz, Wistano Luis Orozco y Pastor Rouaix y Zapata con el Plan de Ayala, desde 1875 a 1949. Así como la promulgación de la Constitución de 1917 con el Artículo 27, en el que ven cristalizados los anhelos de la población del medio rural.

¿Vulnerabilidad en el siglo XX y XXI ¿
A partir de 1982 se desmantelan las dependencias que apoyan y fortalecen al campesinado, se eliminan: Conasupo, Pronase, Fertimex, Banco de crédito ejidal, entre otras; dejan vulnerable al sector campesino. Para la eliminación de estas instituciones se buscan argumentos contundentes expresados en el discurso oficial. Posteriormente, a diez años, se reforma el artículo 27 en 1992. Los mismos argumentos, profunda crisis en la producción agrícola, se importan más productos y se exporta menos; la justificación era estimular la producción, hacerla más competitiva a través de la firma del Tratado de Libre Comercio con Norteamérica. No obstante, a más de 20 años de esa reforma, ni la productividad aumentó, ni el minifundio se subsanó, ni el campesinado dejo de ser pobre y el país ha perdido su soberanía alimentaria. Tenemos un terrible déficit en productividad; México es el principal importador de maíz, al pasar de 396mil toneladas importadas en 1992 a 9.8 millones de toneladas para el ciclo 2011 – 2012. Dependemos en gran medida de la adquisición del extranjero. De hecho, la superficie cultivada ha disminuido drásticamente (La Jornada 20 de enero y 14 de abril 2014).
La Carta Encíclica “Laudato Si” del Papa Francisco de fecha 24 de mayo del año en curso, pone el acento en cuestionar el lucro económico de las empresas trasnacionales en nuevos espacios de valorización del capital, como sucede con la mercantilización del agua, los alimentos y los minerales. También menciona en su Carta: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería”. De acuerdo con datos del Servicio Geológico Mexicano: para el 2014 el 39.11 por ciento del territorio zacatecano se concesionó a la megaminería, datos del Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agrícola y Pecuaria (INIFAP), y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos naturales (SEMARNAT), indican que en Zacatecas hay 150 mil has. De desierto y 300 mil has. De erosión severa. También se cuenta con acuíferos contaminados por las presas de jales en la minera Real de Ángeles en el mpio. De Norias de Ángeles y en el Peñasquito, Mazapil, Zac. La CONAGUA destacó que la mitad de los acuíferos del estado de Zacatecas, se encuentra sobreexplotada por empresas trasnacionales como la Coca Cola y su filial Del valle y Grupo Modelo – Anheuser – Busch: esta última extrae 11.6 millones de M3 que equivalen a 1.5 veces más de agua de dicho acuífero para abastecer a la zona metropolitana Zacatecas – Guadalupe.
Al secarse las norias y pozos profundos aledaños al complejo Peñasquito, Mazapil de Gold Corp tuvo que celebrar un convenio con el municipio de Saltillo, Coah. Para realizar un trasvase de 500 Lps de aguas residuales municipales tratadas, con una inversión inicial de 2 mil millones de pesos. Empieza a ver pérdidas de vida silvestre animal y vegetal, se dan mayormente en comunidades con presencia de megaminería que utilizan dinamita, arsénico y cianuro en sus procesos productivos. Eso sí, el gobierno estatal y federal se vanaglorian en los medios de comunicación, de que existe un fuerte empleo en la población. Pero de qué sirve esto, si el 74.2 por ciento de ésta, se encuentra en situación de pobreza, de nada le sirvió haber tenido en su territorio la mina más grande de plata del mundo; y lo mismo sucede hoy con el municipio de Mazapil, que teniendo la mina que más produce oro en México y América Latina, dicho municipio cuenta con el 72.7 por ciento de su población en situación de pobreza.
Así es que ya se han de imaginar cuando se inicien megaproyectos mineros, petrolíferos y energéticos en todo el norte de México: “Burro Picachos”, cerca de Cd. Juárez, hasta Coahuila por Piedras Negras; “Cuenca de Burgos”, Nuevo Laredo, Tam. Y se extiende a casi el centro del estado y la mitad de Nuevo león; “Cuenca de Sabinas”, pasa por la región carbonífera de Coahuila y llega a Nuevo León; “Tampico Misantla”, sur de Tamaulipas a la huasteca potosina, pasa por cd. Valles y se extiende a Xilitla y Poza Rica, Ver., abarca parte de Hidalgo y la Sierra Norte de Puebla, estas últimas regiones habitadas por indígenas y campesinos. Y como en la nueva Ley Energética se dará prioridad a la actividad productiva de gas y petróleo, en detrimento de la actividad tradicional de la agricultura y ganadería, estas poblaciones quedarán inermes jurídicamente. El territorio quedará devastado por los deshechos químicos y derrames de metales pesados; fauna y flora y una gran biodiversidad serán aniquiladas; y al terminar los megaproyectos 15, 20, 30 o hasta 50 años, las tierras quedarán desertificadas, ya no podrán ser explotadas para producir alimentos, vegetal y animal, la vulnerabilidad será plena y absoluta, dependeremos totalmente de las potencias productoras de alimentos.
Nos vemos en el próximo artículo sobre otros casos de vulnerización.