"El miedo es algo positivo, es una emoción adaptativa que nos ha permitido sobrevivir. En situaciones reales de peligro, el miedo nos activa y moviliza los mecanismos biológicos de alerta que nos permitirán ser más eficaces en el tipo de respuesta que vamos a dar, bien sea salir corriendo o luchar"

Por qué nos da miedo el cambio?
Los cometarios con más frecuencia es “Yo Soy así y no voy a cambiar”, “es muy difícil cambiar”.

El miedo es algo positivo, es una emoción adaptativa que nos ha permitido sobrevivir. En situaciones reales de peligro, el miedo nos activa y moviliza los mecanismos biológicos de alerta que nos permitirán ser más eficaces en el tipo de respuesta que vamos a dar, bien sea salir corriendo o luchar. El miedo, se convierte en una emoción paralizante y negativa cuando se pone en marcha en situaciones que no suponen un peligro real, sino que el peligro está en nuestra mente, en nuestros pensamientos.

Algunos miedos que nos paralizan y que son bastante frecuentes son:
• Miedo al esfuerzo, al no poder.
• Miedo a no llegar, no ser capaz.
• Miedo a no saber cómo hacer.
• Miedo a no encajar con los demás.
• Miedo a quedarnos solos, que nos rechacen.
• Miedo a defraudar a los otros, padres, amigos, pareja…
• Miedo a ser diferente.
• Miedo a no saber defendernos.
• Miedo a no encontrar nada que nos guste.
• Miedo a equivocarnos….

Entre otros.

El miedo al cambio suele tener su origen en el miedo a perder lo que se tiene. A pesar de nuestra felicidad.
Debemos estar conscientes que siempre va a existir oposición al cambio, pues nos da temor lo nuevo, ya que nos sentimos seguros con lo que conocemos, es parte de la naturaleza humana, resistir al cambio. Por ello el cambio no debe verse como una amenaza sino como una oportunidad, un beneficio, algo positivo y que va a suponer una mejora a distintos niveles, personal, profesional, social, etc.

“Podemos negarlo o aceptarlo, pero no evitarlo”.

Cómo lograr cambios

Aprendiendo, ante las adversidades, a dejar de preguntarnos “¿Por qué a mi?” y en lugar de ello preguntarnos ¿Para qué…?, y es que el ¿Porque a mí?, ¿Porque me pasa…? implica atasco, culpa, depresión, etc. En cambio el ¿Para qué…? nos conecta con el sentido de la trascendencia de toda nuestra existencia, nos conecta con la capacidad de identificar verdaderamente dónde hemos llegado, y dónde deseamos y debemos estar, y esto despierta en nosotros nuevamente y de manera redimensionada un profundo sentimiento de

Motivación y Entusiasmo.
Aprendiendo que el fracaso no implica incompetencia, sino más bien ignorancia, falta de comprensión o de conocimiento y esto lo podemos mejorar con nuestro esfuerzo.
Atrévete a ser cambios el resultado será maravilloso, aunque a algunas personas que están a tu lado no les guste. Tu llegaste a este mundo a ser feliz.