"Los mecanismos propicios que determinarán el quehacer educativo a través de la planificación y asignación de recursos, atenderá la opinión de los empresarios"

Los nuevos requerimientos de innovación tecnológica que la empresa a nivel internacional necesita, debe responder al gran mercado global, ser competitiva y entregar el producto justo a tiempo y en buenas condiciones. Este cúmulo de características requiere de una reforma educativa a nivel mundial, así se les está exigiendo a los países desarrollados, emergentes y en desarrollo; todos los países por igual, deben estar al unísono de los nuevos paradigmas tecnológicos y productos a consumir por las sociedades, sean necesarios o no. Aquí el fin es vender y comprar, y en el intercambio comercial interior y exterior, extraer jugosas ganancias, a través de la explotación física e intelectual del trabajador; proletarizando el trabajo intelectual con una buena remuneración, y el trabajo físico, con salarios precarios.

El nuevo perfil del trabajador debe responder a la calidad de las operaciones, a su aceptación a ser ubicado en puestos de trabajo diferente al suyo (flexibilidad), y su identificación con los objetivos empresariales. Hay que influir en los aspectos emocionales del trabajador, para que acepte los objetivos y preocupaciones que surgen en la empresa, que esto sea su compromiso personal y familiar (antes de iniciar labores, reunirlos con una terapia de grupo para que hagan suyo el lema de la empresa, como el equipo de fut bol antes de empezar el juego). La nueva cultura productiva dio paso a la aplicación de tecnologías basadas en la electrónica, informática, robótica, y demás formas participativas de trabajo, ante nuevos parámetros empresariales de comportamiento. Estos parámetros son la flexibilidad y calidad en el proceso.

Se requiere de una eficiencia en el conjunto del proceso, midiendo el tiempo que el producto está en transformación, para ello, es necesario transformar totalmente la planeación y producción, dando lugar a la producción escasa o depurada (Andrés Hernández y otros, Horizonte sindical, 1995). La producción depurada se determina por la demanda real del producto en el mercado; ante esto, se requiere de trabajadores multi calificados en todos los niveles de la organización y operar máquinas automatizadas; por lo que, ¿Cuál es el perfil de calificación del trabajador en la práctica productiva depurada? : A la difusión de la tecnología programable dentro del proceso de producción; la complejidad técnica y el número de piezas a ensamblar y el nivel y tipo de flexibilidad practicada (Andrés Hernández y otros, Horizonte sindical, 1995).

Vista la esencia de los procesos operativos destinados a la producción, estos son los puntos medulares de requerimientos y necesidades de un nuevo perfil del trabajador, que dé poder a los medios de producción para una oferta acorde a una demanda real, justo a tiempo. Pero detrás de todo esto, está la argumentación técnica del crecimiento económico que sustenta la formación del perfil del empleo. Había que sustentar las políticas que conducen precisamente a una reforma educativa en América Latina y México. En 1962, Edward Devison, pretendió determinar las fuentes del crecimiento en Estados Unidos de Norteamérica, y estas fueron: el aumento del capital físico, el cambio tecnológico y la educación.

La educación era una de las principales fuentes para hacer crecer la mano de obra calificada, y por consiguiente, la productividad y el crecimiento económico de un país. El discurso del economista T. W. Schultz ante la American Economic Association, exponía que “la educación comenzaba a ser mirada como una forma específica de capital, tan específica, que su acumulación se materializa en seres humanos, y su productividad se expresa en la actividad laboral de quien la ha recibido”. Los efectos de la educación se reflejan en la mano de obra que emplea el mercado productivo. Estructurándose una lógica desde la perspectiva de la fuerza de trabajo, así como en el área de la planificación de la educación.

Esta conceptualización de la educación, la cual juega un papel preponderante en la fuerza de trabajo de calidad, ganó adeptos, entre ellos, el Banco Mundial (BM) y otros organismos internacionales que determinaron las reformas propuestas a nuestros países. Había varios factores que condicionaban las reformas, entre ellos, la deuda externa de esos países; la falta de tecnología innovadora, para formar la plataforma de técnicos que vendría apoyar la productividad de estas empresas con tecnología de vanguardia; elevación del Producto Interno Bruto (PIB); financiamiento en la infraestructura (puertos, carreteras, presas, edificaciones, etc.). Algunos sectores de la economía requerían precisamente el conocimiento de la mano de obra, que intensificaran la productividad de aquéllas.

Estos organismos internacionales (de la ONU, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, la Organización Mundial del Comercio) impulsaban política y económicamente a los países para aplicar la reforma educativa de inmediato, inclusive asesorar en los ejes primarios del nuevo modelo educativo a implantarse. Había que planificar la formación de los recursos humanos desde la óptica de la proyección de la demanda de mano de obra. Nuestros expertos educativos en vinculación con los análisis de la economía y requerimientos de la empresa, diseñan un modelo educativo acorde con las tecnologías innovadoras; esto se realiza desde los 90 del siglo pasado. De hecho, desde esta fecha, se inicia la reforma educativa, había que ir compenetrando en la sociedad, la idea de una nueva educación de vanguardia.

La planificación y los recursos a la educación se intensificaron. La planeación requería de un nuevo modelo curricular en el nivel medio superior para aterrizar en la educación superior. Nuevas carreras en el bachillerato: técnico en electromecánica, técnico en agro negocios, técnico en tecnología de alimentos, técnico en el medio ambiente, entre otras. Se pone énfasis en el área de física, matemática y química; bases académicas sustentables para los requerimientos del nivel superior. Minimizando los contenidos de las áreas humanísticas, éstas no son indispensables para el desarrollo del nuevo perfil del trabajador. En la planeación había que especificar la trayectoria a la demanda, conocer los coeficientes a utilizar en la empresa, en un modelo basado en sistemas, manejar el coeficiente de insumo de mano de obra, había que considerar las consecuencias de los cambios tecnológicos, entre otros.

Acoplar la formación politécnica con las fases del desarrollo industrial de las regiones del país. Todo ello implicaba un conocimiento complejo de las necesidades y tiempos de la demanda de la empresa, con los perfiles técnicos de la mano de obra calificada. De ahí la frustración de nuestros egresados del nivel medio superior, al no ser congruente la producción de egreso con el desarrollo industrial del momento. Desocupación, disminución de puestos de trabajo en el mercado moderno; por lo que el excedente de mano de obra continuó desocupada, pasándose a engrosar las filas del mercado informal. La planificación de la educación se enfoca a los requerimientos de la empresa y no de las necesidades del colectivo social de la nación.
La proyección de la educación es desarrollar las áreas educativas que demanda el mercado, y considerar a la educación como una empresa que necesariamente debe mostrar su eficiencia, eficacia y calidad. En resumen, lo que no se justifica en términos de inversión y rentabilidad, no tiene razón de ser en el sistema educativo. Con este pensar, nuestros expertos educativos del gobierno y extra frontera, consideran a la educación actual como obsoleta, con elevado costo personal y social, y sin beneficios económicos; los egresados de ese sistema educativo en cuestión, no encuentran empleo, pues la innovación tecnológica considera a esos egresados como fuera de la realidad del mercado global, no son necesarios y por lo tanto, se justifica de hecho, el cambio del contenido curricular.

Los mecanismos propicios que determinarán el quehacer educativo a través de la planificación y asignación de recursos, atenderá la opinión de los empresarios (“Mexicanos Primero”), en primer término será: oferta educativa acorde a sus demandas (planes, programas y cursos de cada asignatura); financiamiento, que cada centro educativo negociará con ellos (infraestructura para cursos e inclusive salarios); y relaciones laborales para generar la dependencia de todo el personal, aún el no docente (para ello está la nueva ley laboral y la Ley del Servicio Profesional Docente). Los docentes ya no trabajarán para una concepción educativa (desde Vasconcelos), sino para congraciarse con el empresario y demostrar que sus conocimientos son necesarios; el director será un gerente con el poder que le delegue los empresarios y el gobierno; su principal función es fiscalizar su producto, en vez de impulsar un proyecto educativo; y los inspectores serán los encargados de informar hacia arriba del buen funcionamiento de la oficina empresarial –antes, centros educativos-.

En el próximo artículo se expondrán las argumentaciones que justifican la reforma educativa por nuestro actual gobierno revolucionario.