“2017, un nuevo Pacto Social”

COSA PÚBLICA: “2017, un nuevo Pacto Social”

Los efectos de una política exterior agresiva contra México no afecta sólo a los gobernantes, en este caso, no sólo a Enrique Peña Nieto como Presidente de México sino que también afecta a miles de familias que dependen de la migración hacia Estados Unidos de Norte América, que dependen de las remesas que envían nuestros paisanos desde allá, que dependen de los empleos que genera el comercio internacional con Estados Unidos de Norte América y Canadá, que dependen de los empleos que genera la inversión extranjera directa en México, que dependen de la exportación de productos mexicanos al exterior, principalmente a Estados Unidos de Norte América y Canadá.

México se encuentra en una de las crisis más importantes del mundo contemporáneo en política exterior, esto debido a la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos de Norte América, quien representa a un sector muy importante, no sólo de la sociedad norteamericana que lo eligió sino a una gran cantidad de personas, que no han sido favorecidas con la liberalización de los mercados, la globalización y las políticas neoliberales implementadas a partir de la segunda mitad del siglo XX.
Esto ha provocado un gran descontento social de escala mundial que se ha traducido a un regreso a la regionalización y proteccionismo nacional de los mercados a través del triunfo de candidatos anti sistémicos, principalmente partidos o grupos conservadores de derecha, como es el caso de Donald Trump, quien ha implementado una política exterior agresiva y beligerante en contra de México; principalmente en materia de comercio, migración e inversiones para contrarrestar los efectos adversos de los fenómenos económicos mundiales en su país.
Esta política exterior antimexicana se debe en parte a la debilidad institucional que tenemos en México debido también en gran medida a la imperante corrupción e impunidad de la clase política mexicana; la cual cuenta con índices de desaprobación muy altos en detrimento de un Estado robusto que pueda enfrentar los embates del exterior. Hoy el gobierno mexicano necesita el respaldo y apoyo de la sociedad en su conjunto para dar un mensaje de fortaleza al exterior, tanto a gobiernos como a inversionistas; sin embargo, éste apoyo no puede seguir siendo un cheque en blanco basado en esperanza, fe, buenas intenciones y discursos vacíos.
Los efectos de una política exterior agresiva contra México no afecta sólo a los gobernantes, en este caso, no sólo a Enrique Peña Nieto como Presidente de México sino que también afecta a miles de familias que dependen de la migración hacia Estados Unidos de Norte América, que dependen de las remesas que envían nuestros paisanos desde allá, que dependen de los empleos que genera el comercio internacional con Estados Unidos de Norte América y Canadá, que dependen de los empleos que genera la inversión extranjera directa en México, que dependen de la exportación de productos mexicanos al exterior, principalmente a Estados Unidos de Norte América y Canadá.
Esto es, el apoyo al Gobierno Federal debe convertirse en un nuevo y verdadero Pacto por México, en que no se pongan en juego únicamente los intereses de la clase política, sino que sea verdaderamente un incluyente y democrático; este 2017 celebramos 100 años de la promulgación de la Constitución Política de 1917 que sentó las bases de un cambio profundo en la sociedad mexicana, un nuevo Pacto Social que en aquellos tiempos fue necesario y que hoy se vuelve nuevamente indispensable.
Para ello, el Presidente de México Enrique Peña Nieto, la clase gobernante y política, así como, el sector empresarial y obrero deben tomar acciones inmediatas que demuestren la verdadera voluntad de cambio; un verdadero combate a la corrupción e impunidad de la que gozan, un verdadero recorte de privilegios de los que son acreedores, una verdadera transparencia y rendición de cuentas, una verdadera impartición de justicia, en fin un verdadero Estado de Derecho que establezca las bases sobre las cuales no sólo atemperaremos los embates del presidente Trump, sino que también siente las bases de un nuevo Pacto Social que genere justicia, bienestar, desarrollo y oportunidades para todos.
Sólo con acciones concretas y puntuales la sociedad mexicana apoyaría al Gobierno Federal en contra de los embates del exterior, específicamente del presidente de Estados Unidos de Norte América Donald Trump. Acciones tales como: 1) Eliminación del fuero Constitucional para todos los representantes populares, incluido el Presidente de la República. 2) El establecimiento de la revocación de mandato para todos los puestos de elección popular. 3) La reducción al 70% de salarios, prestaciones y prerrogativas económicas para todo cargo público de representación popular y funcionarios de alto nivel. 4) La implementación de una Fiscalía ciudadana de rendición de cuenta pública. 5) La reducción del 70% de los cargos de elección popular, tanto diputados como senadores. 6) Elección de regidores por la vía del voto directo y universal. 7) La ratificación de los miembros del gabinete presidencial por una Comisión Ciudadana. No más cuotas ni cuates. 8) La implementación de un verdadero Servicio Profesional de Carrera en los puestos de alto nivel en las administraciones públicas tanto Federal, estatal y municipal. 9) La reducción al 70% en el presupuesto para partidos políticos y autoridad electoral. 10) Transmisión en vivo por televisión abierta, internet y radio de las sesiones del Congreso de la Unión, Comisiones ordinarias, Tribunales de Justicia y Administrativos y sesiones de gabinete y equipos de trabajo de la Presidencia de la República, gobiernos estatales y municipales.
No tengo la menor duda de que la sociedad civil firmaría este nuevo Pacto Social para que la clase política y gobernante se gane el respaldo social con acciones gubernamentales concretas. Emplacemos a la clase política y gobernante para que signe este nuevo Pacto Social y se comprometa con la sociedad civil para que unidos a través de un nuevo marco de referencia enfrentemos las nuevas circunstancias que imperan y los riesgos que presenta esta política exterior norteamericana antimexicana.
2018 está ya muy cerca y los vientos de cambio no se han sentido aún de parte de aquellos que han expresado su deseo de candidatos para la presidencia de México. Urge una clase política a la altura de las circunstancias apremiantes de un México sumido en la corrupción, impunidad, pobreza, estancamiento y desánimo. Ojalá que aquellos que aspiran a gobernar México lo entiendan, y si no, que el pueblo se los demande.

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