Ante la crisis general que existe en el país nacen a pasto personas que han vivido y viven, con, para y por el poder y aprovechan este rasgo de ignorancia y miseria para llevar a cabo marchas, protestas y plantones, tan comunes en todos los rincones de la patria.

“La libertad no necesita alas, lo que necesita es echar raíces …”

Ante la crisis general que existe en el país nacen a pasto personas que han vivido y viven, con, para y por el poder y aprovechan este rasgo de ignorancia y miseria para llevar a cabo marchas, protestas y plantones, tan comunes en todos los rincones de la patria.
Ríos de personas que forman mares de siluetas en los mítines en apoyo a políticos, a partidos, usados para protestar, para gritar en contra o favor de quien se les indique y siempre liderados por uno o varios vivales amparados éstos en “siglas” de alguna organización o partido político en busca casi siempre del poder; nunca el mejoramiento social. Se les llama “Borregos”, es decir mansos corderos, que sin chistar, sin gemir van al cadalso, gritan la consigna ante quien les ordene sus pastores, agitan el banderín que les regalan, lucen gorras, camisetas u otra prenda en apoyo ¿A sepa quién ?, algunos lo ven como fiesta por la música que se les regalan como anzuelo para que no digan que sólo a escuchar los lamentos, las alabanzas o las promesas fueron convocados, previo acarreo y previo refresco, lonche y algunas monedas o en su caso con la consigna de que si no van se les quita este, aquel trabajo o programa llamado “social ” al que están empadronados.

Cada líder revisa la lista, observa que estén puntuales, les regala o vende la playera de un color distintivo para que en ese mitin o parada vean su aparición y digan los demás –Ahí está el grupo de Fulano o zutano –, la tradición desde hace décadas al culto de la personalidad y a la obediencia ciega por miedo; Las paradas Hitlerianas y faraónicas son la especialidad de los líderes en protesta o en campaña. Es la ignorancia la que produce el caos, no el conocimiento.

Sin embargo día a día vemos cómo la clase gobernante nos endilga leyes en contra del pueblo, aumento del predial, aumento en los productos básicos, gas, gasolina, diésel, la energía eléctrica, el huevo, la carne, el transporte aparte de ser malo es caro, pagos altísimos por el uso de autopistas en pésimas condiciones y que la STC aprueba, los robos que todos los días se llevan a cabo por la clase gobernante la CFE, entre otros rubros, sobre todo la falta de transparencia de lo que se hace con el dinero del pueblo y sin recibir castigo a la camada de millonetas que cada administración sea cuál fuere ésta salen cargados de dinero, revisar los sempiternos líderes charros como el SNTE, la CTM, CNC, CNOP, el de PEMEX, la CFE, el ISSSTE, el IMSS , el de telefonistas, la FESSTE, el de los Mineros, y otra caterva de ratas inútiles, o ante lo injusto de la justicia y la inseguridad, ahí no marchamos ni protestamos, sólo gritamos en las pláticas, en las cantinas, cuando la reunión entre amigos se calienta al filo del alcohol somos los expertos en todo, en deportes, en política, en finanzas, en tranzas, nos quejamos de todos los cuerpos de seguridad, desde el tránsito de crucero, Ministerios públicos, Jueces, hasta de la policía Federal, entre otras cosas, pero no somos capaces de salir a marchar o llevar a cabo protestas, como se hace en Venezuela, en Francia, en Inglaterra, en Alemania, en España, en los USA, en Brasil, inclusive en Guatemala en donde un presidente de la república ya está en el bote.

Para ir a una marcha tenemos que ser acarreados, manejados, manipulados, empujados por los de más arriba, y éstos por los de más abajo, así hasta llegar a la servidumbre humana, aquella “Comedia Humana” a la que hacía referencia Honorato de Balzac o como lo escribe el mismo Carlos Fuentes en “Las Buenas Conciencias “– En la miseria humana se disipan vergüenzas y se matan orgullos–. En las protestas se echan por delante la valentía y el reclamo del hombre y la mujer que tienen conciencia y que la vida les da un pensamiento libre al que nadie le puede arrebatar el albedrío de su rumbo. Es bueno, tener resistencia y protestar y será como ha quedado comprobado el último recurso que el hombre tiene, pero cuando se va por su voluntad, por conciencia y por una causa y razón que se tiene la certeza del pensamiento libre y no como se hace en las mayores partes del país por acarreo, dinero o engaño en el peor de los casos, cuando la minoría de tiranos obligan por un ciento de ignominias acudir a estas protestas o apoyos a favor o en contra de alguien.

Tiranos, dictadores, caciques y hasta reinados han mordido el polvo, cuando el pueblo se une y,” La Voz del pueblo, se convierte en la Voz de Dios ” , sólo que esto lo vemos en la historia de los pueblos donde sus hombres y mujeres son valientes y no esa valentía de tomar armas, venganzas, ojo por ojo o diente por diente, sino el valor de enfrentar a los líderes a los poderosos que con dinero, y poder, logran infundir miedo y terror y se da el sometimiento como método de intimidación—Si no estás conmigo, estás contra mí—Si no vas al mitin, despídete de tu trabajo—si no votas a favor de “X” persona ya te jodiste y, se terminó tu ayuda– y a éstas le siguen otras miles de calamidades y ordenanzas para que la multitud sea una sumisa caterva de cobardes que venden su integridad por un plato de guisantes y aquí no es de ser o no estudiado, ni decir que porque este u aquel tienen con qué comer, sino se trata de conciencia y valor humano. Hidalgo, Mina, Escobedo, Morelos, Allende, Juárez, Porfirio Díaz, Manuel Negrete, Santos Degollado, Prieto, Ramírez, Múzquiz, Ocampo, Fco. Zarco, Madero, Zapata, Villa, B. Domínguez, Cárdenas, entre otros muchos hombres mexicanos que a su manera nunca fueron manipulados y que ahora con nuestro débil carácter estamos metafóricamente escupiendo en sus tumbas y vomitando en sus preceptos.