El opio hace soñar y ayudados por los medios de comunicación con miles de "sabios" y expertos en futbol, empujan en esos sueños de proeza a los jugadores a actuar como dioses y semidioses del rebaño de ovejas y que al cuidado de los lobos (FIFA) es y será un ferviente adorador de cuantos equipos.

¿Es acaso el fútbol soccer, el opio del pueblo.?.

Mao, aquel famoso líder chino dijo que –La religión es el opio de la humanidad-, Aunque la frase original es de Carlos Marx y dice— (La religión es el opio del pueblo ) la más común y conocida que se ha repetido por miles de intelectuales, filósofos y ateos, en épocas pasadas y presentes . En México y parece ser que en el mundo el Futbol soccer tomó la frase a su medida, más ahora cuando el mundo de las religiones, incluyendo aquellas en las que se predica la paz está entregada a la violencia y como en muchas de ellas en el mundo tienen sus sedes. El soccer tiene una única e insoluble sede llamada la FIFA, una mafia que domina países, el mundo, impone reglas y hasta multas a quien paga su boleto para divertirse y ni siquiera tiene el derecho de su libre albedrío sin agredir al menos físicamente a los jugadores. La tecnología llegó a esta mafia y no sólo para ver si fue anotación o no o para verificar si fue faul, etc. sino para vigilar, espiar y escuchar a los que pagan y la mantienen y darse cuenta quién es no grato y quien es bien recibido en los parques o estadios. El opio es una droga que adormece y hace soñar y en él entra el aficionado, la gran teoría fáustica (sociedad insatisfecha ) y en ella tienen cabida los fanáticos, se forman barras, se hacen grupos y porras con nombres que van desde ” “La perra brava”, hasta los llamados Hooligans, en fin, nacen ídolos a pasto y en cada país se da este icono o héroe por haber metido una anotación o por evitarla, etc.

El opio hace soñar y ayudados por los medios de comunicación con miles de “sabios” y expertos en futbol, empujan en esos sueños de proeza a los jugadores a actuar como dioses y semidioses del rebaño de ovejas y que al cuidado de los lobos (FIFA) es y será un ferviente adorador de cuantos equipos, jugadores o torneos existan, es más, hasta las ligas rancheras están afiliadas a esta mafia y en el costo de sus credenciales hay que pagar tributo a la mafia del deporte del hombre, como lo nombro por ahí un locutor o cronista al llegar al límite de su éxtasis o en apoteosis de una jugada. Ahora no conforme con los tributos o impuestos que los estadios y todos los promotores y anunciantes, estos mafiosos llevan a cabo cobro de multas a los equipos que como locales lleven a cabo el grito —-hhhheee puttto—-, cuando despeja el portero contrario al local y, hasta se da el lujo de dar premios a quien no lo haga. ¿Cuál es uno de los premios? dejarlo entrar a los siguientes juegos, que sean bienvenidos a un país en donde cada 4 años se celebra el llamado mundial de este deporte que la mafia o sea la FIFA cocina y sirve a todas las llamadas Federaciones, la rifa o sorteo es un sofisma, la gran mentira de esta, es pleno negocio que los fanáticos no quieren ver, porque su cerebro imbuido o enajenado con este negocio no los deja ver. Cual si fuera un partido político, cualquiera en el país, en donde la cúpula nombra al cabecilla, así se hacen los sorteos para estas justas mundiales, el local les sirve y preparan los equipos contrarios más suaves para que siga jugando y no se pierda el patriotismo de los anfitriones, los otros grupos llevan cabezas de equipos con jugadores inflados a niveles mundiales o locales que llamen la atención, nunca van los países llamados potencias en un mismo grupo de este deporte, Brasil. España, Francia, Alemania, Argentina, Italia, etc., la FIFA en su sorteo los separa para que encabecen los grupos y así, la lista de engaños sigue, arma una obra e invita a personalidades para que de la ánfora saque papelitos o pelotitas con los nombres y banderitas gravados y a seguir con el teatro, multa y cambia a sus directivos y ayuda a selecciones de algunos países ‘aunque sean maletas’, para que no queden fuera de su negocio ( torneo).

En el caso de México, con los ‘Ratones Verdes’, como los bautizó el cronista Fernando Marcos en 1962, aporta muy buena cuota en lo que se refiere a viajes, venta de boletos, ocupación de hoteles, etc. en las diferentes sedes que se celebre cualquier torneo o con que el llamado también TRI juegue contra otro país bananero igual o peor que el nuestro.

El grito de “eeeeputooo”, es tal vez una distracción o el desahogo para el que paga boleto, el que se avienta la bebida de moderación que cada jugador anunció en su playera, para él que sale del trabajo y quiere con su boleto vivir cuando menos dos horas la irrealidad de su vida y olvidar las deudas, es decir al igual que el opio, estar con su sociedad por ese momento, con el espíritu, sin espíritu, en su onirismo, buscar y encontrar en el contrincante de su equipo quién pague sus frustraciones y sin barreras de ninguna índole y cobijado por la masas que da el anonimato gritar …EEEE……UUUUUTTOOO– y nunca al portero en particular, sino a alguien que en su inconsciente aparece en su momento, porque aún no hay quién les grite a la FIFA nada, ya que es el Dios de la irrealidad y del surrealismo nacional. Por cierto es fecha que aún a esta mafia, la otra mafita, la nacional no le ha pagado la multas que les adeudan por llevar a cabo esos gritos en algunos estadios, una Mafia cobrándole a otra como que no se ve bien.