Nuevo modelo educativo: alienante 3/3

Nuevo modelo educativo: alienante 3/3

El contenido del plan de estudio será muy diferente, ya no por asignaturas (disciplinas), no por áreas, no por módulos, sino que éste será conformado por rubros temáticos contextuales, donde las disciplinas con sus contenidos cientí?cos, aporten los aspectos más significativos para cruzar la esencia del rubro temático del nuevo plan de estudio.

La reforma educativa actual no contiene lo esencial de la educación: formar al hombre desde su dignidad inalienable; no que forme al hombre para que sirva a tal sistema económico y político, conformando los planes de estudio a modo de la producción capitalista, encubriendo la finalidad con el progreso innovador, personas emprendedoras. El modelo educativo mexicano debe considerar fundamentalmente a través del proceso educativo, el sentido y la finalidad del hombre en su esencia, o sea, su dignidad inalienable. La dignidad de la persona es una categoría ética, que orienta el sentido de la conducta humana, apreciar las cualidades del otro, el respeto a la conciencia del otro, sea esta autoridad, maestro, alumno y padre de familia, actores principales del acto educativo; por lo que el modelo educativo debe tener como principio fundamental en la filosofía y epistemología, sus bases primordiales para ser aceptado en forma unánime por la sociedad mexicana.
En el párrafo anterior ya se esboza la filosofía educativa del modelo educativo a formular, respetar la dignidad de la persona humana, pero además de eso, debe ser una educación cooperativa; el respeto, ayuda mutua y solidaridad, para la comprensión de la problemática que nos rodea en nuestro entorno, y poder actuar por consecuencia, la praxis que transforma al hombre/mujer, naturaleza y sociedad.Que seamos capaces de abordar la problematización del texto y el contexto, saber plantear la problemática en equipo, proponer las diferentes vías que cada quien tiene desde su perspectiva personal, respeto a la pluralidad, desde competencias colaboradoras, a través de la colegialidad que debe prevalecer en el proceso educativo; ya no más maestros (sabelotodo) que imponen autoritariamente su saber muy personal, cargado de experiencias muy suyas, con ingredientes de prejuicios que vienen acompañados desde su formación personal y profesional.
Los currículums de cada uno de los niveles educativos debe contemplar y establecer la epistemología a desarrollar (qué y cómo conocer), contenidos reales no ficticios, correlacionar éstos con la realidad circundante, dinamizarlos a través de una metodología cooperadora. Recordar que cada persona (alumnos, maestros) tiene su propia visión del mundo, y a través del parlamento educacional, se deben mostrar a la luz de todos, por equipos primero, y después en la clase general, esto enriquece la participación de los estudiantes y del maestro en forma dinámica. Saber qué obstáculos epistemológicos entorpecen la clase colegial: experiencias básicas de maestros y alumnos, prejuicios de cada uno, deficiencias en la preparación académica, conductas a veces impertinentes que dificultan el desarrollo cooperador de los aprendizajes. Saber, poder, querer y deber de superar éstos con el fin de que sea eficaz el proceso cooperador del aprendizaje.
El nuevo bosquejo del currículum de la formación docente, deberá tener presente la epistemología y ?losofía cooperativista, que despierte en él, desde su interior que se está en otra esfera mucho muy diferente al que se venía desempeñando, eliminar en su conciencia que es el único que sabe, pues esto obscurece y hace confusa la educación cooperadora. Con esta nueva actitud, el maestro no se demerita, al contrario, el alumno entiende, comprende y siente que tiene al frente a alguien que tiene las mismas cualidades que él: dignidad. Y que al abordar la temática de la clase, se haga en forma holística, qué es, cómo es, con que se relaciona en su vida cotidiana, desde lo natural, comunidad y sociedad en general. Sea cual fuere el área que se trate. Pienso, y esto no lo he de?nido, los planes de estudio no deben ser disciplinares, interdisciplinares, sino trasdisciplinares. Que una temática, cual fuere, sea atravesada su esencia por las disciplinas o áreas a abordar en la clase. Una oportunidad especial para tomar en cuenta la diversidad de saberes, pensamientos y acciones de cada alumno y maestro.
Como lo expone Gaston Bachelard en La formación del Espíritu Científico,ir desde lo concreto a lo concreto – abstracto y por último a
la abstracción, pero esto es formar el espíritu científico, pienso que además es la formación del desarrollo humano; que si bien tiene que tratar lo concreto, es decir, lo empírico, debe pasar a la fase formal, esto es, el tratamiento trasdisciplinar, en forma cooperadora, que atraviese la esencia de la temática, debe alcanzar la cima de la comprensión, interpretación y aplicación de su saber, en forma cooperadora, en la solución de la problemática a tratar. Con ello se le con?ere el saber, que como persona ha alcanzado un espíritu abierto a los fenómenos que se le presenten en su vida existencial. El sentirse una persona apta, útil a la sociedad que pertenece en lo local, nacional y mundial, puesto que los problemas a enfrentar en cada país son similares, pero con diferentes situaciones –por la cultura, naturaleza y organización política -.
El contenido del plan de estudio será muy diferente, ya no por asignaturas (disciplinas), no por áreas, no por módulos, sino que éste será conformado por rubros temáticos contextuales, donde las disciplinas con sus contenidos cientícos, aporten los aspectos más signi?cativos para cruzar la esencia del rubro temático del nuevo plan de estudio. En el nivel preescolar, se establecerán las bases de una formación cooperadora, de ayuda mutua y solidaridad en las acciones infantiles (lúdico y manualidades), en el nivel básico (primaria y secundaria) se acentúan estos principios con valores de responsabilidad, respeto y espíritu entusiasta y colaborador en los proyectos educativos, con énfasis en los contenidos científicos; que éstos sean aplicativos, esto es, ya no contenidos sueltos, sino concatenarlos con aspectos de la vida real, ejemplo: los temas de matemáticas sean aplicados en la medición del área de la casa, de
la calle, compra venta de mercancía en la tienda de su comunidad, entre otras; en español, lectura y comprensión de textos (libros, revistas y periódicos), con redacción articulada a un aspecto de su realidad (familia, comunidad, naturaleza); la educación debe ser volcada a la realidad cotidiana, con personas que hay que respetar, animales y plantas a proteger, conductas pertinentes a la ética relacionada con la civilidad de nuestro ser social.
La epistemología y la filosofía cooperativista serán las bases para un diseño curricular innovador, capaz de despertar la motivación intrínseca del maestro y del estudiante; con la diversidad de intereses, pensamientos, saberes y el aprendizaje cooperativo, se obtendrá un conocimiento global sobre un tema específico, que abrirá las ventanas del espíritu para la formación de un desarrollo más humano integral, verá un mundo más abierto hacia sus intereses particulares articulado con el colectivo; no un mundo de competencias exclusivas para los alumnos más brillantes, se eliminará gradualmente el egoísmo, que impulsa a ser más agresivos, aniquilar la avaricia y el ego idólatra que desea la acumulación material y la fama. Formar un hombre capaz de ayudar al otro, de solidarizarse para emprender empresas cooperadoras, cuyo fin sea la satisfacción colectiva, no de unos cuantos.
La temática contextual del plan de estudio del nivel medio superior y superior y posgrado, será concluido en otros trabajos posteriores, por lo pronto queda claro al lector que esta propuesta es un bosquejo, falta, obvio, la metodo-logía cooperativista, de cómo se abordaría el proceso educativo cooperativista, muy diferente a la pedagogía tradicional (llevar de la mano al educando), sería más bien una construcción colectiva del conocimiento; como los albañiles que levantan una casa, todos y cada quien en su área ocupacional, en forma rotativa, por supuesto, desde el diseño del plano, presupuesto, financiamiento, acarreo de materiales, trazo de la construcción, cimentación, muros, techos, ventanales, puertas y acabado del nuevo edificio. Todos en forma solidaria y ayuda mutua y democrática conformarán un nuevo ser social cooperador; no competidor el uno contra el otro, en el que el más fuerte se come al débil como lo está proponiendo el (n. m. e.), emergido de la reforma educativa por nuestro actual gobierno.
Nos veremos posteriormente en otros artículos para proseguir con el tema.
Para este artículo se consultó a:
Gaston Bachelard (1991), La formación del espíritu cientí?co. México, Siglo XXI
Ángel Díaz Barriga (1988), Ensayos sobre la problemática curricular. México, Trillas
Prudenciano Moreno M. (1987), Pedagogía. “El concepto de alienación y su aplicación en la teoría marxista del conocimiento histórico”

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