En otros, los pacientes, incluyendo niños, están temblando. Otra pieza de vídeo, que Amnistía Internacional ha corroborado con otros contenidos disponibles, muestra a nueve niños y niñas que yacían sin vida en la parte trasera de una camioneta pickup. Los pequeños están desnudos o parcialmente vestidos y parecen haber muerto en sus camas

La evidencia recogida sugiere que un agente químico que afecta el sistema nervioso fue utilizado en un ataque aéreo que mató a más de 70 personas e hirió a cientos de civiles en Khan Sheikhoun en la provincia de Idleb, en el norte de Siria, reveló Amnistía Internacional mientras el Consejo de Seguridad de la ONU tiene una reunión de emergencia en Nueva York.
La organización insta al Consejo de Seguridad que adopte de inmediato una resolución que haga cumplir la prohibición de los ataques con armas químicas y que facilite llevar a los autores de estos crímenes ante la justicia.
“Los miembros del Consejo de Seguridad, y en particular Rusia y China, han mostrado un desprecio por la vida humana en Siria al repetidamente fallar en la aprobación de resoluciones que permitan medidas punitivas contra quienes cometan crímenes de guerra y otras violaciones graves en Siria” dijo Anna Neistat, Directora Principal de Investigación de Amnistía Internacional.
“El Consejo de Seguridad debe votar inmediatamente para que se investigue este ataque y para ayudar a llevar a los responsables ante la justicia. De lo contrario, sería catastró?co, arriesgando aún más a que los gobiernos y los grupos armados en Siria sigan dirigiéndose a los civiles cometiendo crímenes de guerra con armas prohibidas y convencionales”.
Muchas de las víctimas del ataque, que ocurrió alrededor de las 6:30 de la mañana, hora local del martes 4 de abril, parecen haber sido envenenados mientras dormían en sus camas por el arma química. Personas expertas en armas químicas que trabajan con Amnistía Internacional han con?rmado que es muy probable que las víctimas hayan estado expuestas a un agente químico que afecta el sistema nervioso, o un compuesto organofosforado, como el sarín. Las y los expertos no creen que se haya utilizado gas de cloro, como en ataques químicos anteriores en el con?icto sirio.
Evidencia en video
Amnistía Internacional también pudo autenti?car más de 25 piezas de imágenes de vídeo tomadas tras el ataque con armas químicas. Algunos vídeos son de calidad su?ciente para que los expertos observaran a las víctimas con pupilas reducidas, descritas como un síntoma clásico de intoxicación por gas nervioso.
Hay informes de personal médico que sufre de exposición secundaria, que también serían consistentes con el uso de un agente nervioso. En algunos vídeos, las víctimas no mostraron movimientos espasmódicos o sacudidas, lo que, coinciden los expertos, sugiere casos de intoxicación extrema. En otros, los pacientes, incluyendo niños, están temblando. Otra pieza de vídeo, que Amnistía Internacional ha corroborado con otros contenidos disponibles, muestra a nueve niños y niñas que yacían sin vida en la parte trasera de una camioneta pickup. Los pequeños están desnudos o parcialmente vestidos y parecen haber muerto en sus camas. Ningún signo de traumatismo es visible en sus cuerpos, lo que es consistente con el envenenamiento químico.
Otros vídeos realizados en instalaciones médicas después del ataque muestran a más personas siendo tratadas por insu?ciencia respiratoria y contienen imágenes de niños y adultos muertos; no hay signos evidentes de heridas sangrientas o lesiones de metralla.
“Este es el ataque químico más mortífero en Siria desde que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 2118 en septiembre de 2013 para la eliminación de las armas químicas de Siria”, dijo Anna Neistat.“La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas y la ONU han con?rmado conjuntamente varios ataques con armas químicas desde entonces,tanto por parte del gobierno como de las fuerzas no gubernamentales. Es espantoso que nadie haya sido presentado ante la justicia.” Entrevistas con personal médico en Idleb
Amnistía Internacional entrevistó
a un enfermero que estaba trabajando en el hospital de Al Rahma durante el ataque. Recuerda haber checado su reloj a las 6:20a.m. cuando tomaba su café matutino y todo estaba tranquilo hasta ese momento.
“El sonido de explosión no fue al que estamos acostumbrados – mis colegas y yo pensamos que éste no había explotado, debido a lo que escuchamos, un ruido sordo, no fue el de una explosión. las 6:35 a.m., las primeras víctimas llega-ron al hospital– el ?ujo de gente siguió llegando hasta las 9:00 a.m. Había una gran cantidad de personas y ayudantes que llegaban, sin embargo, solo éramos cuatro miembros del personal médico en ese momento y uno de nosotros también se infectó.”
El enfermero también describió algunos síntomas atípicos:
“El olor nos alcanzó hasta acá; olía como carne podrida. Hemos atendido víctimas de ataques de cloro antes – esto era completamente diferente. Las víctimas vomitaban por la nariz y por la boca; tenía un color amarillo oscuro, en ocasiones se tornaba marrón. Presentaban parálisis en funciones respiratorias– niños y niñas morían más rápido que las personas adultas debido a esto. Intentamos con inyecciones… pero no funcionó. Las víctimas eran incapaces de engullir cosas, estaban inconscientes, completamente paralizados.”
“El uso de armas químicas está estrictamente prohibido bajo las leyes humanitarias internacional y constituyen un crimen de guerra. La comunidad internacional debe mostrar indignación y tomar todas las medidas posibles para proteger al pueblo sirio y a la gente del mundo de actos tan horribles,” dijo Anna Neistat.
Un doctor que trabaja en un hospital especializado en cirugías, a 50 kilómetros de distancia del sitio del ataque también narró su experiencia del incidente.
“Las víctimas fueron enviadas primero a los hospitales más cercanos, por lo que cuando llegaron con nosotros, eran alrededor de las 8:00 am. El ataque ocurrió a las 6:42. Las víctimas, incluyendo a 70 personas muertas, eran un total de 400 personas, quienes fueron distribuidas entre los diferentes centros médicos, algunas personas fueron llevadas a Turquía. La mayoría de las víctimas que recibimos aún estaban con vida. Aquellas que estaban muertas no llegaron hasta acá. Dos personas murieron en el hospital.
“Las victimas llegaron a nosotros en diferentes estados, algunos presentaban parálisis respiratoria y muscular, las cuales fueron tratadas con tranquilizantes y Atropina Tenían secreciones blancas en la boca y la nariz. Algunas estaban completamente inconscientes. Otras presentaban dolor muscular severo.
Niños y niñas fueron las primeras víctimas en morir, no pudieron librar la batalla. Sólo tuvimos un niño que, gracias a Dios, sobrevivió”
Contexto
Khan Sheikhoun es un pueblo pequeño ubicado en la localidad rural Idleb, en Damasco, la cual es una de las pocas áreas del noreste de Siria que se mantiene bajo el control de la oposición.
En meses recientes Idleb se ha vuelto un punto de encuentro para aquellas personas que huyen de la violencia en Aleppo y otras partes del mundo. Ha sufrido bombardeos esporádicos desde posiciones de artillería y ataques aéreos desde el 2012.
Recientemente el bombardeo se ha intensi?cado, en respuesta a una ofensiva de los grupos de oposición armados en Hama. La fuerza aérea de la colisión de US-led también ha propiciado ataques en gobierno de Idleb.
Amnistía Internacional ha realizado llamados constantes al Consejo de Seguridad de la ONU para terminar con el ciclo de impunidad y alertar sobre la situación en Siria al Fiscal de la Corte Penal Internacional.
En febrero de 2017, Rusia y China vetaron un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad contenido en el Capítulo VIII sobre “la transferencia no autorizada de armas químicas, o cualquier uso de armas químicas por cualquier persona en la República Árabe Siria”
Este ataque es un triste y desafortunado recordatorio para que los países europeos que se reunirán en Bruselas consideren la reconstrucción en Siria, las acciones a través de la justicia y ren-dición de cuentas deben ser centrales para las discusiones sobre el futuro del país.