El estatus social o el nivel de estudios no influyen en absoluto en que se manifieste el Síndrome de Diógenes en esa clase de sujetos, ya que se han dado situaciones de individuos afectados por este problema con carreras universitarias y con un poder adquisitivo enorme, además de poseer, en muchos casos, excelentes carreras de carácter profesional

Av. Allende y calle Ensenada 535 es la dirección que desde nuestra adolescencia escondía duda, misterio y curiosidad. Es la historia de una mujer que por medio de “La luna, Periódico internacional” comparte las dimensiones de su locura, su nombre es Bertha. Caminando por allí casi cualquier persona ubica esa casa como la de “los señores que les quitaron a sus hijos”. Un gran barandal azul cielo sirve para compartir como radiografía cada punto de su dolor. Personajes de caricaturas, cajas de leche con una mujer abrazando a su hijo, frases con excepcional sintaxis y ortografía de distancia materna, de injusticia. Dos patines y una bicicleta colgadas en lo más alto pueden mostrar su vacío afectivo que han generado sus hijos.
La casa es de dos pisos, verdeazulada, resquebrajada -a propósito- y con gran cantidad de maleza, bolsas negras de basura y restos de animales muertos en su banqueta son la escenografía que evidencia las características de la enfermedad conocida como “Síndrome de Diógenes” que se caracteriza por el total abandono personal y social, y la acumulación de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos.
Diógenes vivía en una tinaja, en lugar de una casa, y que de día caminaba por las calles con una lámpara encendida diciendo que “buscaba hombres” (honestos). Sus únicas pertenencias eran: un manto, un zurrón, un báculo y un cuenco (hasta que un día vio que un niño bebía el agua que recogía con sus manos y se desprendió de él). Los honores y las riquezas son falsos bienes que hay que despreciar. El principio de su filosofía consiste en denunciar por todas partes lo convencional y oponer a ello su naturaleza. El sabio debe tender a liberarse de sus deseos y reducir al mínimo sus necesidades. También se decía que sus últimas palabras fueron las siguientes: “Cuando me muera, echadme a los perros. Ya estoy acostumbrado.”
Para el Dr. Luis Moch “El Síndrome de Diógenes se muestra en los casos extremos la cantidad de basura y porquerías que acumulan, que sus casas se vuelven un criadero de ratas, ratones, cucarachas y moscas. El olor nauseabundo del lugar y la fauna nociva, hacen que los vecinos llamen a las autoridades y es cuando se ha encontrado a este tipo de pacientes viviendo entre montañas de inmundicia…”
El término del Síndrome de Diógenes no está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS no acepta el término ya que Diógenes de Sinope era todo lo contrario a esta enfermedad. Fue un discípulo de Sócrates (390 a.c.) que vivía en la austeridad total, no poseía nada más que un cuenco para tomar agua que regaló a un niño cuando vio que este bebía agua de un río con sus manos. Por lo tanto la OMS dice que este término es contradictorio, confuso y no apropiado para este tipo de síndrome. El término se empezó a utilizar en la década de los 70’s cuando aparecieron los primeros estudios médicos relacionados a este padecimiento.
El estatus social o el nivel de estudios no influyen en absoluto en que se manifieste el Síndrome de Diógenes en esa clase de sujetos, ya que se han dado situaciones de individuos afectados por este problema con carreras universitarias y con un poder adquisitivo enorme, además de poseer, en muchos casos, excelentes carreras de carácter profesional.
Tuvimos la oportunidad de entrevistar a una de las señoras que viven en esa cuadra y esto fue lo que nos dijo:
“Como vecinos no socializan con nosotros, ella era parte de una secundaria técnica de aquí de Torreón, encargada de la prefectura. La pareja en sí ya tenía ese problema y el mismo comportamiento como que los unió. Aproximadamente tienen 23 años viviendo aquí; ella seguido se iba afuera de la agencia Mitsubishi Laguna y decía que era la “Mitsubishi”. No tenían para comer y empezaron a surgir los problemas de perder a sus hijos, de salud y de falta de limpieza, como está el terreno. A pesar de eso, no hay problemas en la colonia, son casas de FOVISSSTE, la mayoría son profesionistas. La señora para nada es violenta.”
Posteriormente en la plaza principal un señor nos compartió lo siguiente: “Pintan allí su casa y ponen leyendas medio agresivas.” Consignas, frases contra el gobierno, ideas íntimas de una historia que como dicen aún no termina porque siguen en guerra. En las paredes y el barandal de la casa se puede observar lo siguiente:
“El gobierno ordenó a Bertha Ramírez Rodarte nos robara nuestra propiedad notariada y la vendiera a su comprador de confianza en $140 000 (2004). El gobierno no respeta la vida humana tampoco la escritura pública.”
“Policías golpearon a mi esposo en repetidas ocasiones, me violaron arriba de una patrulla de judiciales.”
“Me secuestraron embarazada en el manicomio y me intoxicaron con 18 pastillas diarias (2004).”
“Torturaron a mi hija en la clínica (2010).”
“Porque nosotros estamos en guerra y no hemos llegado a algún acuerdo monetario con el gobierno.”
“Que HONDA culos, AUDI.”
“Encomiéndate a Dios Betty, me decía mi mamá.”
“La medicina del corazón es tu mamá.”
“Vivimos en guerra desde 1993.”
“El gobierno contra nosotros.”
“Una familia torturada, golpeada, violada y separada.”
“Suburbia moda para la vida real, aborten licitadoras petroleras.”
“Bienvenidos a casa de los abuelos de Anyu. Indemnización histórica.”
“¿Cómo lo resolvemos? Por correo.”
“SaKeadoras petroleras Come Back.”
“Encomiéndate a Dios Fany”. MBM.
“Meade puñetón 2018.”
“$UZUKI NGADA MADRE DE TRUMP.”
“No conforme México con tenerlos en un nivel inimaginablemente perverso de miseria todavía les mata a su mamá y a su hermanito a los niños Juan Carlos y Fidencia Vigas Hernández.”
“Que Diosito nos empreste a mi mamá –dicen niños de Fidencia Hernández.”
“Me sabe más rico el chocolate cuando se lo regalo a un niño.”
“Alimenta tu espíritu.”
“Ama la creación.”
“Meter dinero a clínicas “coyote” para que no se muera la gente en el traslado.”
“Que existan quirófanos y cirujanos que operen en todas las clínicas (Presupuesto 2010).”
Después de interiorizarnos en la letra y en la palabra del dolor, seguimos entrevistando a los habitantes de la colonia y así cerraron:
“Es una señora que vivía con sus hijos, ella protesta por eso. Es inofensiva, lo que sí tiene muy cochino allí. Se viste de manera poco común y ella tiene sus ideas; es raro verla como niña, en un patín y con diferentes vestimentas. Trabaja en el mercadito de abastos: de cerrillo.”
“Hubo un tiempo en que andaba con el mega cabello esponjado, con la ropa rota, con abrigos llamativos. Mi abuelita vive por aquí y de un tiempo ya no vi a sus hijos –en ese momento dos –probablemente de tres. Hay una triste historia, yo jugaba en la cuadra con ellos y ella les mandaba hablar para que se metieran, pero bien. Se dice que una institución se los quitó, otras personas dicen que los tiene una hermana de ella.”
Situaciones generadoras de ansiedad, muerte de familiares, dificultades económicas, marginación social, abandono familiar convierten a Bertha en un personaje urbano que acapara la atención de cualquier ciudadano de Torreón. Pasará el tiempo y quien camine entre la Av. Allende y el Boulevard Revolución escuchará el eco: ¡Yo soy la Mitsubishi!